viernes, 8 de agosto de 2008

Web Semantica

La Web semántica es un proyecto a corto, medio y largo plazo del organismo de regulación más importante del mundo en relación a Internet: el World Wide Web Consortium (W3C a partir de ahora). El proyecto de la Web incluye transformaciones que ya están afectando a los ámbitos de la creación, edición y publicación de páginas y sitios Web[1] y que seguirán teniendo una importancia creciente en el futuro. semántica

Introducción

El W3C (www.w3.org) es el organismo que regula aspectos esenciales de la Web tales como el lenguaje (X)HTML con el cual se crean las páginas y los sitios web. Puede decirse que es, con mucha diferencia, el organismo de normalización más importante de Internet, siendo su director el propio fundador de la Web, Tim Berners-Lee, por lo que sus recomendaciones, que tienen carácter normalizador, poseen un gran prestigio y una enorme influencia. La Web semántica es el proyecto del W3C para transformar la Web en la Web de las próximas décadas. Ante todo, veamos la definición oficial de la Web semántica según el W3C:

Definición 1. La visión de la Inteligencia Artificial: La Web semántica es un conjunto de iniciativas destinadas a promover una futura Web cuyas páginas estén organizadas, estructuradas y codificadas de tal manera que los ordenadores sean capaces de efectuar inferencias y razonar a partir de sus contenidos.

Definición 2. La visión del procesamiento robusto: La Web semántica es un conjunto de iniciativas destinadas a convertir la World Wide Web en una gran base de datos capaz de soportar un procesamiento sistemático y consistente de la información.

Dos breves apuntes sobre la definición anterior. En primer lugar, parece un tanto críptica, tal como acostumbran a ser, de hecho, las definiciones del W3C. Lo segundo que corresponde señalar es que la Web semántica no (aún) una realidad. De acuerdo con las estimaciones del W3C, el despliegue total de la Web semántica puede prolongarse más allá del año 2010.

Sin embargo, la Web semántica ya está entre nosotros de diversas formas. En primer lugar, bajo la forma de una auténtica idea-fuerza, en el sentido de que es una idea que ya ha sido capaz de movilizar energías (e ilusiones) y que, sin duda no dejará de arrojar resultados positivos durante los próximos años. En segundo lugar, aportando nuevos estándares que ya son de uso habitual

La Web semántica

La Web semántica puede ser la respuesta a los problemas anteriores, aunque el proyecto intenta ir mucho más allá. Comencemos por señalar que, en la Web semántica, en lugar búsquedas por comparación de cadenas de caracteres, se espera que los sistemas de información sean capaces de buscar por conceptos.

Si buscamos por caracteres, las palabras de la pregunta y las palabras del documento (o del índice de documentos) deben coincidir letra a letra. En cambio, si buscamos por conceptos, lo de menos es la palabra. Lo importante es el concepto. Esto suena a inteligencia artificial. Por tanto, aunque existe una cierta resistencia a llamarlo así, con la Web semántica se está buscando el mismo objetivo que la IA, a saber, que los ordenadores entiendan que un documento sobre "equinos" puede ser muy relevante para una necesidad de información sobre "caballos", y que conceptualmente las preguntas "¿es posible parar la guerra?" y "¿es posible alcanzar la paz?" son en realidad la misma pregunta.

Por tanto, entre los objetivos de la Web semántica se encuentra la posibilidad de que sea posible sostener una interacción entre un usuario y un agente de software mediante el cual el primero pueda ir expresando y perfilando sin ambigüedad puntos como los siguientes: objetivos de la búsqueda, géneros documentales pertinentes, punto de vista, granularidad esperada en la respuesta, etc. A partir de aquí, se espera que el agente de software sea capaz de elaborar una estrategia de búsqueda según su propia iniciativa (la del agente de software) que involucre el uso de lenguajes documentales, metadatos y ontologías para responder con eficacia y rapidez al usuario.

Se espera igualmente que los ordenadores puedan desarrollar tareas de gestión que requieran interpretar información y tomar decisiones adaptándolas al contexto. El mejor ejemplo de este tipo de tareas lo proporcionó el propio Tim Berners-Lee junto con dos de sus colaboradores en el año 2001 (Berners-Lee, Hendler y Lassila, 2001: 39). En este artículo, los autores mencionados explicaban el caso de unos usuarios del futuro (para cuando se escribió ese artículo se estaba pensando en unos 5 años vista, por la tanto ya debería ser posible) podrían encargar a un agente de software el establecimiento de citas para sesiones de fisioterapia.